Los cambios hormonales provocan este tipo de respuestas emocionales. Las mujeres se notan más sensibles, irritables y tienen cambios de humor repentinos. Es algo que ocurre también los períodos de menstruación, así que es un síntoma normal, incluso en esta fase puede verse agravado si la mujer que es consciente de la etapa por la que está pasando se siente triste por ello.

7. Disminución del deseo sexual
La disminución de estrógenos favorece que se tenga menos predisposición para el sexo, haciendo que no se produzca la primera fase de la respuesta sexual: el deseo. Sin embargo, es algo que ocurre sólo a la mitad de las mujeres, aproximadamente, y no algo que debamos temer. Muchas de estas situaciones son desencadenadas por otros factores, como la incomodad de la sequedad vaginal, que hace que no se disfruten las relaciones sexuales, o los propios cambios de humor. Hay muchas mujeres que ven esta la oportunidad para tener sexo sin miedo al embarazo, y se sienten más cómodas que antes.
8. Aumento de peso
Durante esta fase de cambios hormonales el cuerpo tiende a acumular grasa, además hay casos en los que la mujeres cuando se encuentra más decaída tienda a comer más y en horas no indicadas. Todo esto provoca el aumento de peso, pero no es nada que no se pueda controlar con dieta sana y ejercicio.
9. Alteraciones en la orina
Tras la menopausia las mujeres comienzan a tener las famosas pérdidas leves de orina, que ocurren cuando se realiza alguna acción que presione la zona del abdomen, toser o reírse. Además, y ligado a las pérdidas de orina, aumenta el riesgo de padecer infecciones urinarias o cistitis porque se altera el pH de la vagina.