El origen anatómico de los hoyuelos
La explicación de estas cavidades comienza en un músculo específico del rostro: el cigomático mayor. Su función habitual es elevar las comisuras de los labios cuando sonreímos, permitiendo esa expresión universal de alegría. Sin embargo, en ciertas personas este músculo presenta una variación estructural muy particular: se divide en dos fascículos o haces musculares independientes.
Esta bifurcación provoca que, al contraerse durante la sonrisa, la piel sea traccionada de manera desigual. El resultado es esa pequeña depresión visible en la mejilla que llamamos hoyuelo. Se trata, por lo tanto, de una particularidad congénita del tejido muscular, no de un defecto ni de una condición médica.