Probar en un trozo de piel antes. Aunque son naturales, algunas personas son alérgicas al aloe vera o al pepino.
No guardar la mezcla. El pepino se oxida rápido y el aloe pierde propiedades. Preparar solo lo que se va a usar.
Usar sábila fresca, no de tubo. Los geles comerciales suelen tener conservantes y alcohol que irritan.
Paciencia. Los resultados no son mágicos. La hidratación mejora en días, las arrugas finas en semanas.
Mi mamá no tiene la piel de los 20 años, pero ya no se queja de ardor ni de picazón. Su rostro se ve tranquilo, hidratado, vivo. No gastó una fortuna. Solo necesitó una hoja de sábila, medio pepino y la sabiduría que su abuela ya conocía. A veces lo mejor no está en un frasco caro, sino en el patio de atrás.