1. Mantené la calma y pedí ayuda de inmediato
La primera reacción debe ser controlar el pánico. La ansiedad acelera el ritmo cardíaco y puede favorecer que el veneno se distribuya más rápido por el organismo. Respirá profundo y actuá con la mayor serenidad posible.
Contactá de inmediato a los servicios de emergencia (911 en Estados Unidos, o el número correspondiente de tu país) incluso si en ese momento no sentís síntomas. Es fundamental recordar que:
- Los efectos del veneno pueden retrasarse varias horas.
- Algunos síntomas graves aparecen sin previo aviso.
- El tratamiento con antiveneno debe administrarse lo antes posible en un hospital.
Si te encontrás en una zona remota, concentrá tus esfuerzos en llegar a un vehículo o en hacerte visible para un rescate. Nunca intentes caminar largas distancias por tu cuenta, ya que el esfuerzo físico acelera la circulación y puede empeorar el cuadro.
Qué hacer mientras esperás asistencia médica
Además de llamar a emergencias, hay medidas complementarias que pueden ayudar mientras llega la ayuda profesional:
- Alejate de la serpiente para evitar una segunda mordedura, pero no intentes capturarla ni matarla.
- Inmovilizá la extremidad afectada y mantenela por debajo del nivel del corazón, si es posible.
- Quitá anillos, pulseras, relojes o ropa ajustada cerca de la zona mordida, ya que la inflamación puede aumentar rápidamente.
- Recordá o fotografiá el color y las características de la serpiente para ayudar al personal médico a identificar la especie.
- Marcá el borde de la hinchazón con un bolígrafo y anotá la hora, para monitorear cómo avanza.
Errores que debés evitar a toda costa
Muchas de las prácticas tradicionales que se ven en películas son peligrosas y pueden empeorar la situación. Los expertos advierten que nunca se debe:
- Cortar la herida con un cuchillo para intentar drenar el veneno.
- Succionar el veneno con la boca ni con dispositivos de succión.
- Aplicar torniquetes muy apretados, ya que pueden causar daños permanentes en los tejidos.
- Colocar hielo directamente sobre la mordedura.
- Consumir alcohol, café u otros estimulantes.
- Tomar analgésicos como aspirina o ibuprofeno, que pueden aumentar el sangrado.