Justo cuando la llama se esté extinguiendo, sumerge rápidamente la botella en el recipiente con agua fría o pásala bajo un chorro de agua helada. El contraste brusco de temperatura provocará que el vidrio se contraiga y se rompa exactamente por la línea marcada. En muchos casos, escucharás un pequeño “clic” que indica que el corte se ha realizado.
6. Separa las dos mitade
Con suavidad, gira ambas partes de la botella y verás cómo se separan limpiamente. Si el corte no se completó por completo, puedes repetir el proceso de calor y agua fría una vez más hasta lograrlo.
Cómo pulir los bordes
El borde recién cortado suele quedar filoso y peligroso al tacto, por lo que es indispensable pulirlo antes de darle uso. Para ello, utiliza lija de agua de grano fino (recomendable entre 200 y 400). Humedece la lija y frota el borde con movimientos circulares durante varios minutos hasta que quede completamente suave. Este paso garantiza que la pieza sea segura de manipular y estéticamente atractiva.
Consejos de seguridad
Aunque el procedimiento es sencillo, se trabaja con fuego y vidrio, por lo que es indispensable tomar precauciones:
- Realiza el corte en un espacio ventilado y alejado de materiales inflamables.
- Utiliza guantes gruesos y gafas de protección durante todo el proceso.
- Ten a mano un recipiente con agua o un extintor por precaución.
- No manipules la botella caliente con las manos desnudas.
- Mantén a niños y mascotas alejados del área de trabajo.
Ideas para reutilizar las botellas cortadas