Organizaciones de la salud advierten que los coágulos de sangre obstruyen el el flujo sanguíneo normal y, en caso de desprenderse, puede obstruir órganos vitales como los pulmones, el cerebro o el corazón. Sin embargo, la detección temprana de coágulos de sangre y trombosis pueden prevenir complicaciones irreversibles y hasta salvarte la vida.
Además, tener malos hábitos del cuidado de tu salud o afecciones médicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar un coágulo sanguíneo, principalmente si padeces obesidad, condiciones hormonales, lesiones, traumas o antecedentes familiares.